Post patrocinado

Post patrocinado

Comprar un post patrocinado es más que comprar un enlace. Cuando compras un post patrocinado estás adquiriendo tráfico. Es más, estás adquiriendo tráfico cualificado, ya que has comprado tu post patrocinado en un blog de tu temática. Y tú, ¿qué haces con ese tráfico? ¿Lo conviertes en ventas, o lo desperdicias?

Un post patrocinado debe traducirse en conversiones

Y cuando digo conversiones, digo suscripciones a una lista de correo, una donación, o cualquier otro objetivo que tengas en tu sitio. Sin controlar las conversiones que consigues ni tratar de optimizar esos resultados, no sirve de nada un post patrocinado.

Así que, ¿qué deberías hacer?

En primer lugar, ten claro qué es lo que estás comprando. Un enlace, sí, pero también una gran cantidad de tráfico que acabará aterrizando en tu sitio web. ¿Qué objetivo tiene tu web? ¿Vender un producto? Asumamos que este es el caso. Quieres vender un producto. Entonces, ¿por qué compras el enlace dirigiendo a la home de tu sitio web?

Cuando envías tu tráfico a la Home, es muchísimo más fácil que se distraigan y, en lugar de entrar a comprar tu producto, se vayan al blog, por ejemplo. De esta forma, tu tasa de conversión baja estrepitosamente.

Cuando compres un post patrocinado, asegúrate de haber creado una buena landing page donde aterricen los usuarios que hagan clic en el enlace del post patrocinado. ¿Qué características debería tener esa landing page?

Si vendes muchos productos, deberías situar en la landing page tu producto estrella, ya que a la gente, si les das muchas opciones diferente, se pierden y acaban por no comprar ninguna. Quizá puedas ofrecer tres o cuatro productos, pero destaca uno de ellos, que a la gente le quede claro qué es lo que quieres que hagan.

No añadas enlaces por todos lados. El único enlace que tiene que tener una landing page es al carrito de compra, para que el usuario no tenga escapatoria.

Describe el producto, añade imágenes, vídeos, botones llamativos,… ¡Lo que quieras! Pero antes de darle el visto bueno a la landing page, realiza dos o tres tests A/B para saber cuál es la que mejor funciona. Si compras un post patrocinado por 200 euros, no es lo mismo que te acabe devolviendo 600, que 1200 euros. Y, sí, es posible conseguir el doble de beneficios con el mismo número de visitas.

Y, por supuesto, mide los resultados. Tienes que tener claras las cifras. ¿Cuánto tráfico recibe la web donde compraste el post patrocinado? ¿Cuántos hicieron clic en el enlace y llegaron a tu landing page? ¿Cuántos de los que llegaron a la landing page comenzaron a rellenar el formulario de compra? ¿Cuántos terminaron de comprar? ¿Cuánto te costó el post patrocinado? ¿Cuántos ingresos has tenido gracias a él?

Mide absolutamente todo. De esta forma, detectarás errores y podrás corregirlos, y la próxima vez que compres un post patrocinado los beneficios que obtengas serán todavía mejores.

Y esta es la razón por la que debes preparar tus landing pages antes de comprar posts patrocinados. Enviar una gran cantidad de tráfico a la home de tu web es sinónimo de perder por el camino a cientos de potenciales compradores. Recuerda: comprar un post patrocinado no es lo mismo que comprar un enlace.

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