Para tener buenas ideas, es imprescindible tener muchísimas malas ideas. La verdadera habilidad a la hora de tener ideas, es la capacidad de diferenciar las buenas de las malas, y quedarse solo con las brillantes.
Lo anterior puede resumirse en una muy buena frase de Seth Godin, el cual decía: “Alguien me preguntó una vez dónde tenía tantas buenas ideas, porque él solo tenía una o dos al mes, y yo tenía muchas más. Entonces le pregunté acerca de cuántas malas ideas tenía al mes. Paró un momento y respondió que ninguna”.

Ideas

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Cómo se generan las ideas

Generar ideas no es más que encontrar nuevas relaciones entre conceptos viejos. Esas relaciones generarán conceptos nuevos, pero debes tener claro que aparecen desde conceptos ya existentes. Es por ello que mucha gente plantea que nada es original. No les falta razón, aunque es una frase un tanto incompleta.
Cuando alguien se sienta frente a un folio en blanco (o una pantalla de ordenador o un lienzo), con el objetivo de tener ideas, habitualmente intenta que éstas salgan de la nada. Eso es un error garrafal, ya que las ideas no salen de la nada, surgen de relacionar elementos preexistentes.
La auténtica creatividad es el arte de conectar experiencias, ideas, conceptos y elementos que existen desde hace mucho tiempo, con el objetivo de crear algo novedoso. Steve Jobs decía que la creatividad solo era conectar cosas. Que cuando le preguntas a algún creativo cómo lo hicieron, ellos sienten cierta vergüenza, porque realmente no lo hicieron, simplemente lo vieron.

Más malas ideas significa más buenas ideas

Para tener ideas, buenas o malas, es imprescindible conocer cosas, tener experiencias, haber leído, etc. Si las ideas surgen a través de las conexiones entre las cosas que conocemos, es imprescindible conocer cosas. Mientras más cosas conozcamos, más probabilidades tenemos de encontrar conexiones.
Si pensamos en el paso de las ideas a la generación de productos, empresas, aplicaciones o cualquier otra cosa como un embudo, debemos asumir que en la parte ancha del embudo entrarán todo tipo de ideas, y que solo las mejores podrán ir desplazándose hacia la parte estrecha, y muy pocas (pero buenas), saldrán del embudo correctamente definidas.

Crea un entorno seguro

Una de las razones por las que el brainstorming grupal tradicional no suele funcionar, es porque tenemos miedo de que nuestras ideas sean criticadas (esto no significa que el brainstorming grupal no funcione, sino que, para que funcione, debe haber confianza en el grupo).
Los guionistas de Breaking Bad consiguieron un guión realmente espectacular gracias a un proceso contrario al brainstorming tradicional. A cada guionista se le daba una habitación propia, alejada de toda crítica, donde pudieran desarrollar su creatividad.
La lógica es sencilla. Si crees que puedes ser criticado, vas a ahorrarte muchas de tus ideas por si los demás la van a considerar una idiotez. De hecho, es probable que dicha idea sea un idiotez. Pero, a menudo, de las idioteces surgen muy buenas ideas. Debes tener un entorno seguro donde tengas la libertad de decir estupideces.

Ráscate, y estarás rascando a alguien

Muchas grandes ideas no han surgido con la voluntad de solventar el problema de cientos de miles de personas. Han surgido porque el creador tenía un problema y le buscó una solución. El caso más paradigmático es Facebook. Zuckerberg quería ver fotos de sus compañeras de universidad, y acabó desarrollando la red social más importante del mundo.
EyeOS, surgió como una herramienta para tener documentos en la nube de dos jóvenes que querían desarrollar proyectos. Al final, el mejor proyecto, fue aquél que solucionó sus propios problemas, y en el que no se habían fijado como un posible producto.
Así que, ¿qué problemas tienes?

Reconoce las buenas ideas

Esta es la parte más difícil del proceso. Reconocer qué ideas son buenas y qué ideas no lo son, no es tarea sencilla, y no hay una fórmula que yo pueda darte para que aprendas a reconocer las buenas ideas. Sin embargo, podemos hacer algunas aproximaciones.

¿Cuánto te apasiona tu idea?

Puedes utilizar la pasión como un filtro. Las ideas que no te generan ninguna emoción, puede que sean buenas en manos de otras personas, pero no en las tuyas.
En esta fase del embudo, todas las ideas están en la parte ancha. No dejes pasar aquellas que no te generan ninguna emoción, puesto que, aunque pudieran ser buenas, no vas a ser capaz de extenderlas lo suficiente como para que te den buenos resultados.

No te encariñes con las ideas

Vas a tener que decir “no” a muchas ideas que te parecen atractivas. Tienes que ser objetivo y elegir aquellas que tienen más posibilidades de crecer y convertirse en algo potente de verdad. De nada sirve quedarse con una idea que te hace gracia, pero que no vas a poder desarrollar o que ya tiene una competencia muy fuerte en el mercado.
Una buena forma de determinar qué ideas vas a ser capaz de desarrollar dejando a un lado el cariño que hayas podido coger a algunas en concreto, es determinar qué vías de desarrollo les vas a aplicar, qué ideas tienes sobre ellas, etc.
Aquellas que no parecen tener una buena opción de crecer y convertirse en algo viable, es mejor desecharlas.

Herramientas para organizar tus ideas

La mejor herramienta, a mi entender, es un bloc de notas de papel y un bolígrafo, pero es evidente que las herramientas digitales te permiten tener mucho más organizadas las ideas, con imágenes, enlaces, etc. Y, además, las tienes disponibles en cualquier dispositivo allá donde estés.

Guardando ideas

Algunas herramientas que puedes utilizar para guardar ideas son las siguientes:

  •  Wunderlist
  • Evernote
  • Fetchnotes

Compartiendo ideas

Este tipo de herramientas son imprescindibles si trabajas en equipo. Estas son algunas de las que más utilidad pueden reportarte:

  • Slack
  • Pie
  • Trello

En conclusión

Generar ideas tiene que ver con crear relaciones entre conceptos que ya existen. Generar buenas ideas tiene que ver con lo anterior, y con eliminar aquellas que no te generan ningún tipo de emoción o que no crees que vayas a poder desarrollar.
Espero que este artículo te resulte de utilidad en tus próximos proyectos, y ten en cuenta que lo aquí expuesto es aplicable a todo: Desde una idea de negocio, hasta la generación de un contenido. Solo hay una cosa que las máquinas no podrán hacer hasta dentro de muchísimos años: Tener buenas ideas.

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