En el artículo de hoy vamos a tratar un tema que ya deberíamos haber tratado en profundidad hace mucho tiempo, pero que solo hemos ido tocando por encima de forma ocasional. Se trata, por supuesto, del SEO On Page.

En el día de hoy os traemos una guía con la que podrás optimizar todos los elementos importantes de tu sitio web de forma que Google ame tu sitio y lo posicione por encima del de tus competidores.

Como bien sabes, en el posicionamiento web no solo influye el SEO On Page, pero éste juega un papel fundamental y, además, es lo que podemos trabajar nosotros sin depender de nadie más, por lo que es lo primero que habría que hacer al abrir un nuevo sitio web: Optimizarlo tanto como sea posible.

Verás que hemos separado los diferentes apartados que tienes que optimizar, aunque algunos están muy relacionados entre sí. Seguro que, al acabar de leer esta guía, tienes una idea general acerca de cómo debes optimizar tu sitio web para que sea perfecto.

Así que, sin más, ¡allá vamos!

seo on page

Título y descripción en SEO On Page

Después de realizar el análisis de palabras clave, del que no vamos a hablar hoy porque no forma parte del SEO On Page en sí mismo, lo primero que hay que hacer es optimizar los contenidos que vas a crear para dichas palabras clave.

El primer paso es crear el título y la descripción de tus contenidos. Estos títulos y contenidos se mostrarán en las páginas de resultados de Google, por lo que tienen que tener unas dimensiones concretas para que se muestre todo el texto.

Mucha gente asume que pasarse de esos límites condiciona negativamente el SEO. No es así, al menos en parte. Un título o una descripción más larga de la cuenta no hará que posiciones peor. Lo único que hará es que tus títulos y descripciones queden cortadas y, en consecuencia, el usuario tienda a hacer menos clic en tus enlaces que en los de la competencia (en caso de que sí los tenga bien optimizados).
Esto conduce a una reducción del CTR, y eso sí afecta negativamente al SEO. Pero, insisto, no es una consecuencia directa de no respetar la extensión para el título y la descripción, sino una consecuencia indirecta.

Aclarado esto, podemos mencionar las características que deben tener los títulos y las descripciones. Empecemos por los títulos:

1. Deben tener, como máximo, una longitud de 72 caracteres. Aquellos caracteres sobrantes, no aparecerán en los resultados de Google.
2. Debe ser llamativo. Para ello, puedes utilizar desde iconos hasta exclamaciones.
4. Debe contener la palabra clave a posicionar, y, preferiblemente, tan al principio como sea posible.
5. Como consejo adicional, no trates de repetir los títulos ya existentes. Con un artículo llamado “Los 7 trucos para estar más guapa”, no te diferenciarás de los demás resultados en las SERPs, debes sorprender.

Visto cómo hay que optimizar el título, pasemos a ver cómo optimizar las descripciones:

1. Tradicionalmente se ha dicho que las descripciones no tienen que tener más de 160 caracteres. A día de hoy, Google muestra fechas y otras informaciones en los resultados de búsqueda, por lo que esos 160 caracteres se ven reducidos. No recomendamos sobrepasar los 140, para tener la seguridad de que se mostrará el texto completo.
2. Tiene que incluir una vez la palabra clave a posicionar.
3. Debe ser llamativo, al igual que el título, ya que es el elemento que hará que el usuario termine haciendo clic (el título le capta la atención, y la descripción lo convence).
4. Por lo anteriormente dicho, también debe hacer una promesa concreta y haciendo referencia al momento, algo así como “Entra y descubre cómo solucionar en cinco minutos tu exceso de peso”. Hay acción, hay una keyword, hay una promesa de respuesta, y hay un plazo de tiempo en el que el usuario resolverá su problema.

Con estos elementos, los títulos y las descripciones no solo no aparecerán cortadas, sino que captarán la atención, aumentarán el CTR, y, en consecuencia, mejorarás tu posicionamiento.

Encabezados H1, H2, etc.

Los encabezados tienen un doble objetivo.

Por un lado, tienen que ordenar y estructurar la información. Esto no es algo baladí, ni algo que simplemente sirva al usuario para estar más cómodo en la lectura: Esa organización es la que señala al robot de Google qué cosas son las importantes, y qué cosas son las secundarias.

Por lo tanto, una buena estructuración del contenido contribuirá a que Google entienda mejor de qué estamos hablando, y, en consecuencia, nos posicione mejor que aquellos otros que tienen una información menos estructurada. Además, Google no es tonto, y sabe que una buena estructura facilita la lectura a los usuarios, y también te premia por ello.

Por otro lado, las etiquetas y los encabezados juegan un rol fundamental a la hora de mantener al usuario enganchado al contenido. No tienen como objetivo llamar la atención, como sucedía en el caso de los títulos o las descripciones, sino que es más bien una forma de facilitar su entendimiento y mantenerlo en la página porque la lectura le resulta cómoda.

En este sentido, hay que utilizarlos eficazmente. Lo primero es ordenar la información con criterio, no utilizando los encabezados de forma arbitraria. El H1 corresponde al título del artículo, los H2 corresponden a las secciones del artículo, los H3 corresponden a los apartados dentro de las secciones, y, así, en forma de árbol, hasta la etiqueta H6 (en el caso de que necesitases tanta organización, lo cual no es habitual).

Los encabezados H2, además, deben incluir, en al menos una ocasión, la palabra clave que se está buscando posicionar, y tan al principio como sea posible. Si el contenido es muy largo, se puede utilizar en más de una ocasión, o utilizar variaciones para captar long tails.

Por último, quiero darte un bonus tip: Los encabezados suelen ser lugares donde el usuario pierde el interés. En cierto sentido, su cerebro dice “Hasta aquí, lo otro no lo leo que es otro tocho”. Para resolver esto, tienes que captar su atención.

Sin embargo, no te recomiendo captar su atención en el encabezado en sí, que debería ser más bien descriptivo. Te recomiendo hacerlo en una línea breve justo debajo del encabezado, que esté relacionado, que capte la atención, y que se dirija directamente al usuario.

Por ejemplo, tras un encabezado que rece “Las causas de la pobreza en África”, puedes añadir un “Tienes ganas de saber la respuesta, ¿verdad?”.

Se trata de una sugestión breve, que se lee hasta sin querer, y que, subliminalmente, obliga al usuario a seguir leyendo. Y más tiempo en página, contribuye a mejores métricas, y un mejor posicionamiento.
¡Estaremos consiguiendo mejorar nuestro posicionamiento por partida doble!

Contenido

El contenido es la parte fundamental del SEO On Page. Los blackhaters dicen que no es necesario un buen contenido, que con “malas prácticas” también se pueden conseguir buenos resultados, y es cierto, pero Google ha evolucionado tanto que uno empieza a plantearse…

¿Compensa más la inversión en tiempo y dinero para llevar a cabo esas malas prácticas, o compensa más invertir en crear un buen contenido y medios de difusión legales?

Ambos caminos conducen a lo mismo, y me atrevo a decir que, aunque antes el Black Hat podía resultar más barato y rápido, hoy no es así. Eso sin mencionar, por supuesto, el riesgo existente de penalización.

Así que nosotros consideramos preferible el White Hat. Y, para que el White Hat funcione, se necesita un contenido espectacular. No se trata de que generes “buen contenido”, se trata de que generes contenidos excelentes. Métete esto en la cabeza, porque es la única forma de posicionar bien sin recurrir a técnicas peligrosas.

¿Cómo generar un contenido excelente? Bueno, Google ama ciertas cosas. Por ejemplo, tu contenido debería ser multimedia. Esto significa que los contenidos basados puramente en texto, están empezando a perder fuelle. Debes añadir imágenes y vídeo.

¿Otro aspecto importante para generar un contenido excelente? El diseño del sitio. Sí, la forma es tan importante (o más) que el contenido. Un contenido excelente difícil de leer, conduce a que nadie permanezca en tu sitio, y eso hace que bajes posiciones en el ranking de Google.

Por ello, utiliza espacios en blanco, párrafos no muy largos, llamadas de atención, cajas de diferentes colores para “distraer” la mente, etc.

Más formas de crear un contenido excelente: Preparar el contenido, no escribirlo sobre la marcha y de cualquier modo. ¿Quieres posicionar la palabra clave “enamorar a una chica”? Entonces busca esa keyword, toma los 10 primeros resultados, y crea una guía amalgamando todo lo que se explique en esos 10 resultados.

Habrás creado una guía excelente con un contenido notablemente superior al de tu competencia.

Y eso me lleva a otro factor fundamental a la hora de crear un contenido excelente: La extensión. Google ama los contenidos extensos (además, estos textos se comparten más en redes sociales -aunque creo que no se leen tanto, la verdad). Varios estudios han demostrado que las primeras posiciones de Google suelen estar copadas por contenidos largos (más de 1500 palabras, por ejemplo).

Y, por último, ofrece utilidad, por supuesto. No metas paja, que la gente se da cuenta y no le interesa.
Sobre cómo promocionar ese contenido una vez se ha creado hay mucha información por internet. Nosotros, en este blog, hemos dado bastantes claves para lograrlo. Aquí no lo vamos a explicar porque este es un artículo de SEO On Page.

Optimización para palabras clave

Una vez se ha creado el contenido, hay que optimizarlo para las palabras clave elegidas. Aquí hay un problema: ¿Escribir el contenido enfocado a una palabra clave, o escribir el contenido y luego introducir las palabras clave?

Bueno, el resultado es el mismo, pero yo te recomiendo que utilices ambos métodos. Escribe el contenido enfocado a la palabra clave principal, y luego revísalo y ve añadiendo las palabras clave secundarias y long tails.

¿Por qué hacerlo de esta forma? Porque te dará más libertad a la hora de crear el contenido, estando solo “constreñido” por la palabra clave principal. De esta forma, quedará natural, y, después, podrás añadir las palabras clave secundarias y long tails, que si tuvieses que añadir según escribes, te cansaría demasiado e implicaría mayor tiempo de trabajo.

Aclarado esto, ¿cómo hay que optimizar el contenido? Bueno, hay varias claves al respecto.

1. Keyword Density: La Keyword Density es la cantidad de veces que aparece la palabra clave en el texto. Si aparece una vez cada 100 palabras, hablamos de una Keyword Density del 1%, si aparece dos, hablamos de una Keyword Density del 2%. Lo óptimo es que se encuentre entre el 1 y el 4%. Más allá, estaremos incurriendo en Keyword Stuffing, algo penalizado por Google.

Sí, mucha gente dice que la Keyword Density ya no funciona y no tiene valor. Es falso. Sigue funcionando. Contenidos con las mismas características en el que uno tenga una Keyword Density del 4% y el otro del 1%, posicionan diferente. El de 4% posiciona mejor.

2. Keyword en encabezados: Como ya hemos mencionado en la sección de los encabezados, la palabra clave debe aparecer en al menos un encabezado H2. En el H1, que es el título, también, por supuesto. También debería aparecer en algún H3 u otro H2 si el contenido fuese largo, o, si se estima oportuno, utilizar una variación de la keyword o una keyword secundaria.

3. Keyword en el primer y último párrafo: Yo soy partidario de crear contenidos con introducción y conclusión, e introducir ahí las keywords. Es la estructura lógica de un artículo, y por eso Google tiene en cuenta que las palabras clave aparezcan en el primer y último párrafo.

Debes tener en cuenta estos tres elementos y utilizarlos tanto para la palabra clave principal, como para las secundarias y las long tail.

Una vez hayas acabado, lo más recomendable será que leas de nuevo tu artículo, y compruebes que es natural y que no hay una sobreoptimización de palabras clave que pueda molestar al usuario.

Imágenes optimizadas

Otra parte importante del contenido son las imágenes. Como puedes suponer, éstas también hay que optimizarlas. Y, para optimizarlas, primero hay que entender cómo funciona Google.

Google no puede saber lo que hay en una imagen. Por lo tanto, para saber qué hay en una imagen, se sirve de la información que la rodea. En este sentido, hay dos capas de información, como si de una cebolla se tratara.

La primera capa de información (la que le resulta más útil) es la que rodea a la imagen en sí:

Etiqueta ALT, título de la imagen, nombre del archivo y leyenda. La segunda capa es todo el contenido que generes.

Así, si dejas vacía toda la información de la primera capa, Google podrá hacerse una ligera idea de qué palabras clave están relacionadas con tu imagen, pero lo hará mucho mejor si tiene toda la información de la primera capa a su disposición.

Es por ello que se recomienda optimizar las imágenes tanto como sea posible. Por cierto, la optimización de las imágenes es positiva para el posicionamiento del sitio web en el buscador de Webs de Google, pero también (y fundamentalmente), para el posicionamiento de las imágenes en el buscador de Imágenes de Google.

Ahora, veamos cómo optimizar esa primera capa:

1. Nombre del archivo: Muchas webs suben las fotos y las imágenes y optimizan los demás apartados de esta primera capa, pero se olvidan del nombre del archivo. El nombre del archivo ofrece información a Google, así que antes de subirla a tu sitio, ponle un nombre relacionado.
2. Etiqueta ALT: La etiqueta ALT es el texto que aparece en lugar de la imagen cuando ésta no se puede mostrar. Aquí es recomendable que se añada la keyword principal si solo hay una imagen. Si hay más, se pueden añadir keywords secundarias y long tails que resultaría difícil colocar en el contenido escrito que ve el usuario.
3. Título: El título de la imagen es el texto que aparece cuando se hace hover sobre la imagen. También es importante, y conviene utilizar keywords principales y secundarias (no se recomienda utilizar long tails muy largas porque no es positivo para la experiencia de usuario).
4. Leyenda: La leyenda es la parte más alejada de esta primera capa, encontrándose entre la primera capa y la segunda, como si de una frontera se tratase. Por ello, puedes utilizar un texto que incluya la palabra clave. Puedes utilizar la palabra clave únicamente, pero yo soy partidario de ofrecer un poco más de texto para no sobreoptimizar tanto la imagen.

Enlazado interno

El enlazado interno es otra pata fundamental de una buena optimización On Page. Como bien sabes, Google determina la calidad de una web, en parte, por la cantidad de enlaces que recibe de otras webs.

Esto también se aplica al interior de un sitio web, de forma que las páginas que más enlaces reciben de otras páginas del mismo sitio, Google las considera más importantes. Es por ello que la mayor parte de la autoridad de cualquier sitio la tiene la HomePage, porque es la página que más enlaces recibe.

Para optimizar el enlazado interno hay diferentes estructuras que se pueden utilizar, para conseguir que el sitio web logre más autoridad en su conjunto. No vamos a detenernos aquí a explicar cuáles son cada una de esas estructuras, aunque te recomiendo que investigues sobre ellas, especialmente acerca de la estructura SILO.

Aquí nos vamos a limitar a explicar que deberías tener en cuenta los enlaces internos para dar más fuerza a aquellas páginas que a ti te resulten más importantes. Por ejemplo, si quieres que tu tienda online posicione mejor, deberías lanzar enlaces desde el blog hacia a la tienda online, pero no a la inversa.

De esta forma, Google entiende que lo que de verdad tiene importancia es la tienda… ¡Incluso cuando la mayor parte de tus usuarios visiten tu blog y no tu tienda!

Enlazado externo

El enlazado externo también es importante, y rara vez se trata en las guías de optimización On Page.
Lo primero que hay que tener claro es cómo funciona internet: Internet es una red de enlaces de unos sitios web a otros, y de unas páginas web a otras. Es por ello que, si rompemos esta forma de operar, Google sospechará de nosotros.

Como decía un conocido SEO español, “tu sitio web no puede ser un agujero negro de enlaces”. No puedes captar decenas, cientos o miles de enlaces, y que de tu sitio web no salga ninguno. Eso, sencillamente, no es natural.

Mucha gente tiene miedo a enlazar a otros sitios web porque dicen que “pierdes autoridad”. Esto, hasta cierto punto, era cierto hace algún tiempo, pero actualmente Google ya no utiliza el PageRank, y, en consecuencia, ya no se está guiando -al menos no tanto- por el tema del linkjuice que se cede o se recibe a través de los enlaces.

Entonces, ¿cómo operar con los enlaces externos?

Yo recomiendo seguir dos criterios basados en dos refranes populares españoles:

1. Con quien te vi, te comparé: Lo que quiere decir que, en la medida en que enlaces a sitios web de autoridad, Google considerará que tu web es de autoridad. Si enlazas a webs con publicaciones científicas, Google asumirá que te has inspirado en ellas para crear tu contenido, y le otorgará más valor que si enlazas a un sitio web de poca autoridad al respecto.
2. Quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija: La lógica aquí es similar a la anterior, pero no tanto centrándonos en la autoridad de la “seriedad” que aporta el hecho de ser una revista de publicaciones científicas, por ejemplo, sino por la autoridad a ojos de Google del sitio. Es decir, teniendo en cuenta el PA, el DA, calidad de enlaces, tráfico, etc. Si nos arrimamos a esos árboles, parte de su sombra nos cobijará.

Redirecciones

Las redirecciones también son importantes en lo que a SEO On Page se refieres. Fundamentalmente, habrá que centrarse en dos tipos de redirección: Aquella que corrige el problema de las WWW, y aquellas otras cuyo objetivo sea corregir enlaces rotos.

Empezando por el redireccionamiento de WWW, es importante que solo tengas una dirección de acceso a tu sitio web. No importa si es http://sitio.com o http://www.sitio.com, lo importantes que solo se pueda acceder desde uno de los dos. La otra opción, debe redirigir a la opción que elijas.
Así, si eliges http://sitio.com, cuando alguien trate de acceder a http://www.sitio.com, será redirigido automáticamente a la primera opción, siendo esa la que aparezca en la barra de búsqueda del navegador.
¿Por qué es esto importante? Porque, si no lo haces, tendrás idéntico contenido en dos URLs diferentes, y el contenido duplicado, como bien sabes, no le gusta nada a Google. Es cierto que Google es inteligente y comprende que ese es un error típico de webmasters novatos, por lo que no ataca tan furibundamente a quien comete este error, como a quien copia otra web.

Sin embargo, si podemos corregirlo y optimizarlo para que no haya ninguna sombra de duda sobre nosotros… ¿Por qué no hacerlo?

Por otro lado, están las redirecciones que hay que realizar en todas aquellas páginas que, por un motivo u otro, ya no existen. Por lo general, esto no hace falta hacerlo en las webs recién creadas. Sin embargo, cuando tienes una gran cantidad de páginas en un sitio, puede que algunos enlaces internos ya no funcionen.

Las razones pueden ser variadas: Eliminas un artículo por derechos de algún tipo o porque ya no te conviene tenerlo, modificación de la URL, etc.

Como digo, en los casos de webs de nueva creación no hay mucho problema, ya que dichas páginas no han tenido tiempo de obtener autoridad, con lo que modificando los enlaces internos es suficiente.

Sin embargo, supongamos que una determinada URL tiene autoridad y, por cualquier razón, tienes que cambiar la URL. Ese cambio de URL conlleva pérdida de autoridad, por lo que es recomendable mantener dicha página, de forma que siga posicionando, y hacer una redirección hacia la nueva URL, ya tenga el mismo contenido o uno diferente.

De este modo, Google no elimina la página con autoridad, y no hace falta que cambies tus enlaces internos.

Optimización de URLs

La optimización de URLs también es un aspecto clave en la optimización de un sitio web. Hay varias cosas que explicar, pero son sencillas. Presta atención y no te pierdas:

1. URLs cortas: Las URLs largas no aparecen en las SERPs a tamaño completo. Mientras más cortas, mejor (y si puedes utilizar breadcrumbs, mejor que mejor, aunque esto no tiene que ver directamente con las URLs sino con la organización interna de la web).
2. Elimina las preposiciones: “En”, “el”, “la”, “y”, todas esas palabras que aparecen en tu título, elimínalas de la URL. Optimizarás el número de caracteres y no tendrás ningún problema, porque Google no las tiene en cuenta.
3. Palabra clave: Incluye la palabra clave una vez. ¡No más!
4. No utilices símbolos raros: Los números están en el límite. Puedes utilizarlos, pero sin abusar y con sentido. Lo que no se pueden utilizar son los símbolos raros, ni las tildes, ces cedilla o eñes.
5. No utilices guiones bajos: Utiliza guiones normales. Los guiones bajos dan problemas en diferentes tipos de servidores Linux, y, puesto que la mayor parte de internet corre sobre Linux, pues te ocasionará más de un problema.

Web Performance Optimization

El Web Performance Optimization o WPO hace referencia al tiempo de carga y la forma que tiene el sitio web de cargar los diferentes contenidos y códigos. Aquí hay que diferenciar dos partes: La reducción del tiempo de carga propiamente dicha, y la optimización en el orden en que se sirven los elementos de la web.

Empezando por la reducción del tiempo de carga, lo cierto es que se podría escribir toda una guía al respecto. Tienes que tener en cuenta que hay que reducir el número de imágenes, su peso, su tamaño, e, incluso, su calidad.

También tienes que mejorar el número de peticiones que se realizan al servidor, la cantidad de widgets y plugins que utilizas, limpiar el código para que no haya código sobrante, no utilizar estilos inline en el CSS,…

Hay muchos aspectos y, como digo, es un tema que daría para otra guía completa. Por esa razón, te recomiendo que busques información al respecto, ya que hay muchas publicaciones con trucos para mejorar el tiempo de carga.

Por otro lado, está el orden con el que se sirven los elementos de la web. Tampoco voy a extenderme mucho en este punto, ya que también es largo y tienes información por la red. Simplemente, te explicaré la teoría.

Hay algunos elementos que son secundarios, pero que tardan mucho en cargar. Por ejemplo, el código javascript de Analytics, es un código que tarda mucho en cargar, pero que no es fundamental para el usuario, es completamente secundario.

Por esa razón, se recomienda colocarlo en el footer, para que primero se cargue el contenido relevante, y luego, una vez éste se ha cargado, se carguen los javascripts de menor importancia.

La lógica que se sigue en el WPO es esta. Como te digo, es más extenso y hay otros aspectos del código que hay que optimizar, pero, por razones de espacio, no lo explicamos en esta guía.

Archivos imprescindibles

Por último, también hay que hablar de dos archivos imprescindibles: El robot.txt, y el sitemap.xml.

El robot.txt es un archivo que indica a los robots cómo deben comportarse. Indica a qué páginas pueden acceder y a qué páginas no, con qué frecuencia deberían hacerlo, etc. Son las normas de etiqueta que les impones a los robots para acceder a tu sitio.

Por otro lado, está el sitemap.xml, que es un archivo en apariencia prescindible, ya que, si dispones de un sitio web optimizado, el robot debería poder navegar por tu sitio de forma sencilla sin necesitar un mapa.

No obstante, se recomienda contar con él, porque así los robots de Google tienen mucho más fácil rastrear tus contenidos. Simplemente, acceden al sitemap, comprueban página a página si hay contenido nuevo o cambios en los contenidos antiguos, indexan, y se van.

Cuando se lo pones fácil a Google, Google te lo agradece con mejores rankings.

Y hasta aquí llega nuestra guía de optimización de SEO On Page. Es un poco extensa, pero hemos abordado todos los aspectos importantes a la hora de optimizar un sitio web. Ahora es tu turno… ¡Entra a tu web y empieza a arreglarla hasta que Google te lleve al primer puesto!

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