En el mundo del marketing de contenidos hay algo que suele suceder cuando ya se lleva mucho tiempo ofreciendo contenidos a los usuarios, y que no siempre se responde con suficiente claridad: ¿Qué hacer cuando ya no se te ocurren nuevos temas para crear contenidos?
Hoy lo vamos a explicar. Eso sí, me gustaría hacer un matiz. Vamos a explicarlo desde el punto de vista de contenido a través de un único canal. Por ejemplo, no vamos a contemplar el hacer un mismo contenido en vídeo en lugar de en texto (lo cual es posible, pero no es el tema de hoy).

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Responder preguntas

Una de las primeras formas de obtener nuevas ideas sobre las que crear contenido es preguntando a la gente o, directamente, respondiendo a las preguntas que aparezcan. Esta es una forma sencilla pero de lo más efectiva.
Por lo general, cuando se tiene un calendario editorial y se cuenta con una gran cantidad de artículos sobre los que escribir (o vídeo que hacer, ya he dicho que no estamos hablando de formatos), no se presta tanta atención a las preguntas que tienen los usuarios, sobre todo si no las plantean directamente.
Así, es habitual que se cree un contenido, los usuarios planteen preguntas en los comentarios, y sean otros usuarios los que respondan a las preguntas, a veces bien, a veces de forma incompleta, a veces de forma errónea o, a veces, escribiendo mucho sin decir nada.
Por ello, una buena opción cuando no se tienen temas sobre los que crear nuevos contenidos, es recopilar esas preguntas e ir contestándolas con tanta profundidad como sea posible.
En ocasiones habrá que crear un nuevo contenido desde cero, y, en otras ocasiones, bastará con enlazar a unos cuantos artículos que responden a la pregunta. En cualquier caso, estarás respondiendo a una pregunta que, probablemente, no solo la tenga quien la planteó, y, además, generando un nuevo contenido.

Publicar estudios o análisis

Otra forma de generar contenido es publicando los estudios o los análisis que haces, en principio, para tu propio uso personal. Esto puede parecer un poco complicado de entender, pero no lo es.
Por lo general, quien tiene un blog de algún tipo, suele ser porque le interesa la temática que trata. Siendo así, es habitual que estudie en profundidad el tema, incluso aunque no vaya a publicar posteriormente las conclusiones.
Por ejemplo, quien tiene un blog de SEO, suele estar interesado en el SEO, y, en consecuencia, suele estudiar en profundidad cómo funcionan los buscadores. Muchos de esos estudios no los publica en el blog, sino que los interioriza para ser más docto en su sector.
Esto es aplicable a cualquier temática. El SEO es un ejemplo, pero también lo podría ser un blog de economía, también un blog de cocina, un blog de animales o un blog de terapias de pareja. Cuando algo te interesa, absorbes más información de la que posteriormente muestras en el blog.
Pues bien, cuando una persona realiza estudios o análisis para su propio uso, también puede compartirlos con la comunidad. No siempre le interesará, porque puede poner en riesgo su propia posición (por ejemplo, si el autor de un blog de SEO descubre una técnica que le permite posicionar fácilmente y sin ser detectado, no la compartirá para seguir beneficiándose de ella).
Sin embargo, habrá otros momentos en los que sí podrá compartir esa información. Si te encuentras en esa situación, solo tienes que pulir un poco los estudios y explicarlos, para que sean comprensibles, y ya tendrás un nuevo contenido y, además, completamente original y de interés.

Publicar reflexiones sobre la temática

Al igual que en el caso anterior, una persona que está interesada en un sector concreto (y, previsiblemente, la persona que tiene un blog sobre un tema, es porque está interesado en él), tiende a reflexionar bastante a menudo sobre el mismo.
Esas reflexiones suelen guardarse para uno mismo, muchas veces sin llegar a escribirlas o sistematizarlas lo más mínimo, quedando como diferentes puntos de vista que en algún momento pueden unirse en la cabeza de quien las piensa, y a los dos días desaparecer.
Sin embargo, cuando no se tienen nuevos contenidos que publicar, puede ser interesante recuperar estas reflexiones. Pero… ¿Cómo recuperarlas si desaparecen al poco tiempo de plantearse?
Bueno, mi recomendación es que ese tipo de reflexiones se anoten en forma de pequeñas frases o párrafos, aunque sean inconexos, en un bloc de notas, o se graben con el móvil a viva voz. Posteriormente, solo habrá que recurrir a esas notas para extraer nuevamente la reflexión.

Abrir una nueva senda

Por último, es probable que no tengas nuevos contenidos para publicar en tu blog porque los campos que tratabas eran excesivamente estrechos desde un principio y, aunque al principio parecía que tendrías contenidos para aburrir, poco a poco te das cuenta de que no es así.
En este caso, sería recomendable abrir una nueva senda, con una nueva sección, por ejemplo, donde se tratase un tema relacionado, pero que, al mismo tiempo, te permita abrir un poco más el abanico de temas que puedes abordar.
Por ejemplo, en el ya mencionado blog de SEO, se podría abrir una sección sobre otros temas de marketing, y, con ello, tener un nuevo lugar en el que crear contenidos.

Como ves, hay diferentes vías para poder seguir generando contenidos una vez parece que ya no hay posibilidad de aportar nada nuevo. No siempre resulta fácil, porque no es lo mismo realizar una investigación que enumerar seis o siete herramientas, pero el resultado merece la pena.

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