Para los creadores de contenidos, sea del tipo que sea, hay un problema que siempre está rondando alrededor, y es el miedo a la página en blanco. En ocasiones, ese miedo es inexistente, y se empieza a escribir y las palabras surgen por sí solas. Sin embargo, hay ocasiones en las que resulta prácticamente imposible hilvanar ideas y la redacción de un simple blogpost puede alargarse horas.
Si quieres saber cómo resolver ese problema, este artículo es para ti.

Página en blanco

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Paso 1: Recoge las ideas sueltas

El primer paso consiste en escribir en un papel todas las ideas que tengas por la cabeza, aunque no estén conectadas unas con otras. A modo de brainstorming, sin pensar demasiado. Simplemente, coge esas ideas que tienes y que pueden resumirse en una frase breve.
Si piensas utilizar este método de forma frecuente, te recomiendo que tengas a mano siempre una pequeña libreta donde ir apuntando todas estas ideas, ya que la idea más valiosa puede surgir estando en el metro, y sería una lástima perderla.
Dedícale unos minutos a este paso, buscando ideas sueltas (ya sea las que tienes anotadas o nuevas) y apuntándolas.

Paso 2: Organiza las ideas

Ahora que tienes una gran cantidad de ideas sueltas, puedes pasar a ordenarlas. Coloca las que están relacionadas en un mismo grupo, de forma que termines teniendo varios grupos. No fuerces la máquina, si alguna te queda suelta, no pasa nada.
Es importante, en este punto, que no trates de ordenar las ideas únicamente en virtud de los temas que sueles tratar en tu blog. Por ejemplo, si tienes un blog de recetas, y algunas de tus ideas tratan de una señora mayor que has visto en el metro, esas ideas, agrúpalas en el grupo “Señora mayor”, por ejemplo.
De este modo, cuando acabes el segundo paso, tendrás una gran cantidad de ideas debidamente organizadas en grupos, que pueden ser muy variados. Que los grupos sean variados es positivo, ya que le darán a tu contenido un toque extra de originalidad.

Paso 3: Encuentra las relaciones

Ahora, teniendo organizada la información de forma visual, puedes empezar a pensar en las relaciones que existen. El primer paso, por lo general, es mirar dentro de cada grupo, y las ideas sueltas que están relacionadas, juntarlas, de forma que disminuyan el número de ideas que hay en cada grupo.
Por ejemplo, si tienes una idea que trata sobre “SEO en móviles” y otra que trata sobre “Algoritmo Mobile Friendly de Google” dentro del grupo “SEO”, puedes juntar esas dos ideas. Realizando este proceso, si los grupos eran de 10 ideas, puedes reducirlas a 5, lo cual es mucho más manejable.
Después de haber encontrado las relaciones dentro de los grupos, toca encontrarlas entre los grupos. Aquí es donde entra la originalidad y la creatividad de cada uno.
Por ejemplo, perfectamente podríamos coger a la señora mayor de la que hablábamos anteriormente, y utilizarla como punto de partida de un artículo que hablara sobre Mobile-Friendly. ¿Parece que no hay relación?
Piensa que para una señora mayor, el hecho de que la tipografía en una página web sea muy pequeña cuando se visita desde el Smartphone, es un auténtico problema (mayor que para una persona más joven).
Puede tomarse a esa mujer como punto de partida para explicar cómo Google quiere mejorar la experiencia de usuario a gente como ella, por ejemplo. Con esto, conseguirás un tema del que hablar, y, además, lo orientarás de forma original y humana.

Como ves, resolver los problemas que la página en blanco ocasiona a gran cantidad de creadores de contenido no es tan difícil como podría pensarse en un principio. Solo hay que dar el paso de lo visual a lo verbal, de forma que no te enfrentes directamente al “trauma” de tener que verbalizar lo que tienes en la cabeza.

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