La redacción de contenidos se está volviendo en algo imprescindible para hacer que los negocios crezcan, de esto no cabe duda. Google posiciona mejor aquellos sitios con mucho contenido, y, al mismo tiempo, ese contenido te permite aumentar tus ventas al persuadir y convencer a los usuarios… Pero escribir bien no es fácil.
Aquí te dejo 5 malos hábitos que debes tratar de eliminar tan pronto como te sea posible para que tus contenidos sean creíbles y agradables para el usuario.

Errores Marketing Contenidos

Errores Marketing Contenidos

1. No uses más de una exclamación

Las exclamaciones, según nos enseñaron en el colegio, sirven para reafirmar algo y mostrarlo con más fuerza. Sin embargo, después de años de teletienda, cuando alguien nos vende algo con demasiada fuerza, tendemos a desconfiar.
Por ello, trata de reducir al mínimo las exclamaciones. No tienes por qué usarlas, y, si lo haces, trata de hacerlo solo una vez y en el lugar que realmente sea adecuado. Piensa siempre que, cada vez que uses una expresión, perderás un cliente (no es así, pero te servirá para no abusar de las exclamaciones).

2. Cuida el tamaño de los párrafos

Nada nuevo, pero hay que recordarlo periódicamente. Utiliza párrafos cortos. Lo ideal sería que utilizases frases cortas también, aunque esto es más fácil en inglés que en castellano.
Sí, soy consciente de que escribir párrafos cortos, en ocasiones, supone escribir “mal”, según los criterios lingüísticos que nos enseñaron en la escuela… Pero no estamos luchando por el Premio Nobel de Literatura, sino por posicionar en Google y conseguir ventas.
Y, créeme, escribir párrafos cortos, funciona mejor.

3. Las palabras pasan de moda

Como expertos en comunicación, tenemos que utilizar la jerga que se utilice en cada momento. En ocasiones, podemos utilizar una palabra que está de moda para decir que algo es fantástico, de forma que nos acerquemos a la audiencia…
¿Pero qué pasa cuando esa palabra pasa de moda? Tenemos la tendencia a que, como utilizamos esas palabras con un objetivo concreto y no con tanta naturalidad como el común de los mortales, las usemos más de la cuenta, incluso cuando ya han pasado de moda.
Ten en cuenta que, mientras más adecúes tu lenguaje al de tu audiencia, mejor conectarás con ella. Por esa razón, presta atención a los cambios del lenguaje y aplícalos a tu contenido.

4. Escribe, pero sintetiza

Hemos hablado mucho de la importancia de la extensión de los contenidos, y nos encontramos ante la tesitura de que Google posiciona mejor los contenidos extensos, pero no todos los usuarios están interesados en contenidos de 2000 palabras… ¿Qué hacer?
Es fácil remediarlo. Al principio del artículo, haz un breve resumen (es un pequeño truco utilizado por los periodistas), y, después, desarrolla el artículo en profundidad. Puedes aplicar esta misma técnica a los subtítulos.
De este modo, Google tiene contenido extenso, el usuario interesado tiene información en profundidad, y el lector ocioso que solo quiere saber por encima de qué estás hablando, puede centrarse en las partes resumidas.

5. Sé específico

Palabras como “cosas” o “elementos”, pueden resultarte cómodas para escribir más rápido y olvidarte de quebraderos de cabeza. Son palabras comodín que encajan en cualquier lugar… Pero no son específicas.
Busca la palabra exacta que encaja a la perfección con lo que estás tratando de decir, y notarás al releer tu contenido que éste ha ganado en especificidad, algo que el lector agradece enormemente.

Como ves, redactar contenidos no es fácil, y hay que seguir algunos trucos para no tener un blog más del montón. De esos ya hay muchos. Si tú quieres triunfar y que tu blog te resulte útil, tienes que ser capaz de generar contenidos que enganchen a tu audiencia.

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